Índices de costo del tambo y precio de la leche (Argentina)


En el siguiente gráfico se puede observar la evolución de los índices de costo del tambo y precio de la leche, base enero de 2010 = 100. Para la elaboración del índice de costo tambo se ponderaron aproximadamente 20 insumos considerando los siguientes rubros: alimentación, personal, cría, recría y sanidad (Gastos Directos) y administración y estructura (Gastos Indirectos). La participación relativa y la incidencia sobre el costo total de cada uno de los rubros fue calculada en base a 74 modelos que procuran relevar los diferentes sistemas de producción a nivel nacional diferenciándolos por su dispersión geográfica y nivel de adopción tecnológica. Por su parte el índice de precio es calculado en base a las variaciones resultantes del precio del lt de leche publicado por MinAgri. Cabe aclarar que estos indicadores reflejan solamente la evolución de los precios de los insumos y productos en cuestión, por lo cual los efectos climáticos o estacionales sobre la producción no tienen impacto directo sobre los mismos.

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Luego del segundo semestre de 2012 donde la situación económica de la actividad tambera fue crítica, registrándose una relación índice de precio: índice de costo igual a 0,85 con un mínimo que llegó a 0,79 en noviembre del año pasado, el primer semestre de 2013 mostró una mejora significativa en la relación de la variación del índice de precio e índice de costo promediando 0,99. La relación registrada para el mes de agosto fue de 1,055 observándose una desaceleración en el aumento del precio respecto a los meses anteriores (IP/IC julio 2013= 1,064), que acompañada por un ligero incremento mensual en los costos- 1,3%- promedia una relación levemente positiva, aunque en muchos casos arrastrando una situación financiera preocupante.
INDUSTRIA LÁCTEA
El sector industrial lechero está compuesto por una gran cantidad de empresas, desde las más grandes hasta otras que procesan sólo la leche del establecimiento propio (tambos-fábrica). A pesar de esta heterogeneidad, es posible dividir al conjunto del sector industrial en tres segmentos claramente diferenciados:
• Un grupo de unas 10-12 empresas con una recepción mayor a 250.000 litros diarios de leche, diversificadas en sus líneas de producción, en su mayoría con presencia exportadora, y que procesan el 50-55 % de la producción nacional (dos de ella superan los dos millones de litros diarios procesados por cada una).
• Un grupo de unas 90-100 empresas con una recepción de entre 20 y 250.000 litros diarios, con una alta participación del rubro quesos, con una actividad exportadora prácticamente inexistente, que procesan el 25 % de la producción nacional.
• Más de 1.000 empresas y tambos-fábrica, con menos de 20.000 litros diarios de recepción, que se dedican casi exclusivamente a quesos, y que procesan el 20 – 25% de la producción nacional.
A pesar de la diferencia de tamaños, la competencia de precios entre las empresas ubicadas en los segmentos contiguos es muy fuerte, especialmente en aquellos productos con menores posibilidades de diferenciación, como los quesos de consumo masivo, la leche en polvo, la crema, la manteca y el dulce de leche. Una proporción significativa – aunque difícil de cuantificar – de los establecimientos lácteos, principalmente queseros, incumplen total o parcialmente sus obligaciones higiénico-sanitarias, laborales, previsionales e impositivas. Esto genera una fuerte competencia desleal con el reducido grupo de medianas y grandes empresas, quienes están más expuestas a la acción fiscalizadora del Estado.
La industria láctea argentina tiene una fuerte concentración en el rubro quesos, que absorben casi el 50 % de la producción nacional de leche. Le siguen en orden de importancia la leche en polvo, con el 24 % y la leche fluida (pasteurizada y esterilizada) con el 17 %.
4. CONSUMO INTERNO Y CANALES DE COMERCIALIZACIÓN
La Argentina había alcanzado en los últimos 10 años un elevado consumo de productos lácteos (230 litros de equivalente leche por habitante y por año), lo que la ubica en el segmento de países de alto consumo a nivel mundial. Cabe mencionar, sin embargo que, como consecuencia de la aguda crisis de ingresos que se produjo en el año 2002, el consumo interno disminuyó notablemente para ubicarse un valores levemente por encima de los 160 litros por año. No obstante, se espera que en los próximos años se recupere hasta alcanzar los niveles de la década del ´90.
En términos de composición relativa, el “mix” de consumo nacional se caracteriza por la alta participación de los quesos, especialmente de variedades de pasta blanda (Cuartirolo, Cremoso, Por Salut) seguidos por los de pasta semidura (Pategrás, Gouda, Danbo y otras barras) y algunas variedades de quesos de pasta dura (Reggianito, Provolone, Sardo, etc.). La leche fluida ocupa el segundo lugar en el consumo nacional de lácteos, y en este caso se destaca el crecimiento que experimentó la participación de la leche esterilizada UAT o “larga vida”, que pasó del 8 % en el año 1992 al 42,5 % en el año 2001. La leche en polvo (entera y descremada), si bien su principal destino es la exportación, tiene aún un buen mercado doméstico, ya sea por los canales de venta tradicionales, las licitaciones públicas y por el uso industrial.
En relación con los canales de comercialización de los productos lácteos, la proporción destinada al mercado interno entre los años 1995 y 2002 ha oscilado entre el 88% y el 76 %, con un promedio del 84,2 %. A su vez, la proporción mayoritaria del consumo interno se destina a la “distribución minorista” en sus diferentes formatos (super/hipermercados, autoservicios, tradicionales). Asimismo, vale la pena destacar que van ganando cada vez más importancia los canales industriales, institucionales (licitaciones, etc.) y los servicios alimentarios (restaurantes y catering).
En la distribución minorista, el fenómeno mundial de la concentración también se ha manifestado con fuerza en Argentina, y en la actualidad la industria láctea comercializa a través de super e hipermercados más del 40 % de sus ventas de mercado interno. Así, la combinación de un sector supermercadista cada vez más concentrado con una estructura industrial fragmentada, con productos poco diferenciados y de oferta inelástica, ha provocado una notable pérdida del poder de negociación de las principales empresas lácteas, y por esta razón, en los últimos años se ha reforzado la transferencia de ingresos hacia el sector comercial e indirectamente hacia el consumo.
El litro de leche ya cuesta lo mismo que el de la nafta súper
El litro de leche en las góndolas de la Argentina cuesta- dependiendo la marca y calidad del producto- entre $ 8,50 y $ 10,50, valor más caro, si se toma como referencia el dólar oficial, que en Londres u otras capitales importantes del mundo.
Al comparar los precios de la leche en las góndolas locales con el de otros seis países (España, Inglaterra, Estados Unidos, Brasil, Finlandia Israel), la Argentina encabeza el ranking de los más caros. Al tomar como referencia el dólar informal a $ 8,48, el país ocupa, en cambio, el quinto puesto, pero con una diferencia que se achica.

Fuente: http://www.cfired.org.ar/Default.aspx?nId=966

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